A intensidades de campo extremadamente altas, los campos electromagnéticos pueden afectar al cuerpo humano, pero en situaciones estándar dentro de la industria la principal preocupación es el peligro para máquinas y procesos. Indirectamente, la CEM puede ser peligrosa para las personas: si un circuito de seguridad, el control de una grúa o un equipo médico fallan debido a un mal funcionamiento, surgen riesgos directos para la seguridad.