Las pérdidas innecesarias de energía y los elevados costes derivados de la potencia reactiva bloqueaban las ambiciones de sostenibilidad de Slibverwerking Noord-Brabant (SNB). Transformamos este reto técnico en un éxito comercial: más capacidad en la planta existente y un periodo de amortización inferior a 12 meses.
En SNB, el mayor procesador de lodos de los Países Bajos, el tiempo de inactividad no es una opción y la sostenibilidad es clave. La organización convierte en energía el biogás procedente del procesamiento de lodos e invirtió en una huerta solar de 5 MW para satisfacer plenamente sus propias necesidades energéticas. Sin embargo, esta ambición sostenible se vio amenazada por un problema invisible pero costoso: la energía reactiva. A pesar de su propia generación, SNB tenía que hacer frente a unos costes mensuales elevadísimos en las facturas de la luz. Compraban muy pocos kilovatios activos, pero cargaban mucho la red con potencia reactiva.
Este fenómeno técnico no sólo causó pérdidas económicas innecesarias, sino que también supuso una carga innecesaria para la capacidad de transmisión del operador de la red. El gestor de la instalación se enfrentaba a un dilema: ¿cómo obtener más eficiencia de la infraestructura existente sin costosos refuerzos de la red? El miedo a las penalizaciones y el uso ineficiente de sus inversiones ecológicas exigían un diagnóstico especializado. Como demostró la situación en SNB: la generación renovable tiene poco sentido si la calidad de la energía interna se come la capacidad.

Para determinar con precisión la causa de la potencia reactiva, nuestros ingenieros no empezaron con suposiciones, sino con datos concretos. Nos posicionamos como una autoridad en Calidad de la Energía midiendo a fondo antes de asesorar. Utilizando sofisticados analizadores de calidad eléctrica, realizamos mediciones en los campos descendentes para trazar un mapa detallado de los flujos de potencia dentro de la instalación. Además, se realizó una medición de la duración de la alimentación eléctrica entrante en la estación de distribución de 10 kV.
Estas mediciones no fueron instantáneas. Analizamos los datos durante un periodo representativo para obtener una imagen completa de los perfiles de carga y Cos φ. Nuestro análisis mostró de forma concluyente dónde se producían las pérdidas. Al modelizar estos datos, pudimos predecir exactamente cuál sería el impacto de las distintas soluciones. Esto proporcionó a SNB la certeza técnica de que la intervención propuesta resolvería el problema en su origen, sin riesgo para la continuidad del proceso.
Basándose en el análisis, nuestros ingenieros aplicaron la solución técnicamente más eficaz: la instalación de cinco baterías de condensadores correctamente dimensionadas. Aquí optamos deliberadamente por el "relleno". En lugar de añadir peso a la infraestructura, optimizamos la instalación existente desde el interior. Nuestros ingenieros instalaron estratégicamente las baterías de condensadores para compensar directamente la potencia reactiva. Esto mejoró inmediatamente el Cos φ de la alimentación eléctrica de entrada hasta el nivel deseado.
El impacto de esta intervención fue inmediatamente medible. La planta se volvió más estable y las pérdidas de energía en los transformadores disminuyeron drásticamente. HyTEPS asumió la responsabilidad desde el diseño hasta la finalización, liberando al director de la planta de todas sus preocupaciones. Con este enfoque decisivo, no sólo realizamos una instalación técnicamente sólida, sino que también creamos el espacio para que SNB hiciera un uso óptimo de sus fuentes de energía sostenibles sin miedo a la congestión de la red ni a las multas.

El caso de SNB demuestra que los problemas de capacidad pueden resolverse a menudo sin costosos refuerzos de la red. ¿Se enfrenta a penalizaciones por potencia reactiva o quiere optimizar su instalación? Vea cómo lo hemos solucionado también para otros socios.
HyTEPS
Beemdstraat 3
5653 MA Eindhoven